El futuro de la viticultura ya está aquí y viene sobre ruedas. Se llama Prospr, y es el vehículo autónomo que está transformando el trabajo en viñedos y huertos. Diseñado por la empresa neozelandesa Robotics Plus, este ingenioso híbrido entre diésel y eléctrico promete mayor eficiencia, sostenibilidad y menos dolores de cabeza para los productores. Su presentación en el Unified Wine & Grape Symposium 2025 en Sacramento está dando mucho qué hablar.
Prospr es una máquina inteligente, con un diseño modular, que se adapta a distintos cultivos y tareas a lo largo del año. Puede realizar pulverizaciones automatizadas, ajustar su velocidad de forma autónoma y detectar obstáculos con una precisión impresionante gracias a su sistema de navegación basado en LiDAR y cámaras. En pocas palabras, es como tener un conductor experto que nunca se cansa ni se distrae.
Uno de sus grandes puntos fuertes es su capacidad de pulverización inteligente. No se trata de rociar indiscriminadamente, sino de aplicar la cantidad exacta de producto donde realmente se necesita. Esto se traduce en menos químicos, más precisión y mayor rentabilidad. Gracias a su sistema dinámico, Prospr ajusta la velocidad y la intensidad del aire en función de cada zona, maximizando la efectividad de cada aplicación.
¿Preocupado por los obstáculos en el viñedo? Prospr lo tiene cubierto. Su sistema de evitación de colisiones analiza el entorno en tiempo real, distinguiendo entre elementos inofensivos, como hojas, y obstáculos reales. Si algo se cruza en su camino, reduce la velocidad o se detiene automáticamente. Todo esto, sin comprometer la velocidad de trabajo ni la seguridad.
Prospr también destaca por su interfaz de usuario intuitiva. Los operadores pueden supervisar y gestionar tareas en tiempo real desde una tablet, sin necesidad de estar físicamente en el viñedo. Se puede programar la jornada de trabajo, hacer seguimiento del estado de las tareas e incluso cambiar entre funciones manuales y autónomas con un solo toque.
A nivel de sostenibilidad, Prospr marca la diferencia. Su sistema híbrido reduce el consumo de combustible en un 70%, lo que significa menos emisiones y menos costos operativos. Además, al disminuir la necesidad de mano de obra especializada, ayuda a solucionar la creciente escasez de operadores de maquinaria agrícola.
Steve Saunders, CEO de Robotics Plus, no oculta su entusiasmo: “Es emocionante ver cómo nuestra tecnología está ayudando a los productores a enfrentar los desafíos del futuro con más eficiencia, seguridad y sostenibilidad.” Y no es para menos. Prospr ya está en funcionamiento en viñedos y huertos de Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda, y todo apunta a que su presencia seguirá creciendo.