La Nochebuena es tiempo de estar rodeado de amigos y familia, de risas, platos deliciosos y mucha música. Si tienes ese amigo que siempre se queda en casa, al estilo Prince y su “Another lonely Christmas” y diciendo que “este año no celebra nada”, ¡es momento de romper esa rutina! Invítalo a tu fiesta y haz que se sienta parte de la magia de la Navidad.
¿Por qué no hacerlo con un toque único? Imagina cantar “Mi burrito Sabanero” con un toque diferente, como si fuera el himno de Cuento de Navidad de Charles Dickens, pero interpretado por Paulo Cuevas en su version Metal. ¡Seguro que así todos entran en calor antes de la cena!
Hablemos de lo que realmente importa: la comida. El cordero siempre está presente, pero este año piensa en los invitados, pon una versión alternativa de pescado al horno y algo veggy. Mientras lo cocinas, escucha Run, run Rudolph de Chuck Berry, porque nadie puede resistirse al ritmo del rock.
Si quieres algo más clásico, ¿por qué no inspirarte en Love actually? Ese clásico que ha dado un giro al espíritu navideño. Prepara unas tablas de jamón ibérico y queso español, tan ricas como los momentos de magia que se viven en esa película.
Y cuando llegue el postre esta Nochebuena, que no falte el turrón. Pero, en lugar de lo tradicional, ¿por qué no un tarta de chocolate, al estilo de Matilda. Un símbolo de la lucha contra la injusticia y la celebración de los pequeños triunfos
Y para darle el toque final, que todos brinden con una botella de Tantum Ergo vintage, un cava valenciano de pro. Que la música de fondo sea “Must be Santa” de Bob Dylan y “Blue Christmas” de Elvis. Esta vez en versión karaoke, porque, ¿quién puede resistirse a cantar a todo pulmón y desterrar esos malos momentos de la semana?