Domaine Santa Duc, la prestigiosa bodega del Ródano, ha anunciado la adquisición de 4,7 hectáreas de viñedos excepcionales en Châteauneuf-du-Pape. Esta expansión estratégica eleva la superficie total de viñedos de la finca a 10 hectáreas. De esta manera destaca su compromiso con la elaboración de vinos en el terroir incomparable del Valle del Ródano.
Las nuevas parcelas adquiridas se encuentran en los reconocidos lieux-dits de Montredon, L’Arnesque y Farguerol Nord. Estos viñedos cuentan con una mezcla de vides de Garnacha y Syrah, famosas por sus expresiones ricas, complejas y elegantes. Los suelos, que van desde arenas del Mioceno y safres hasta guijarros rodados del Villafranchiense, ofrecen un lienzo único para producir vinos con profundidad y carácter.
Detalles de la Adquisición
La compra, facilitada por SAFER, abarca los siguientes terrenos:
- Montredon: 1,87 hectáreas de Garnacha y Syrah, de las cuales 0,75 hectáreas se plantarán con uvas blancas.
- L’Arnesque: 0,71 hectáreas de Garnacha.
- Farguerol Nord: 2,12 hectáreas de Garnacha.
Esta adquisición refuerza la filosofía de Domaine Santa Duc de respetar y amplificar la voz del terroir. “Esta adquisición marca un nuevo capítulo emocionante para nosotros”, comentó Yves Gras, propietario y enólogo. “El terroir de Châteauneuf-du-Pape es legendario, y estamos encantados de elaborar vinos que honren el legado de esta región”.
La bodega está considerando la creación de una cuvée de viñedo único de Farguerol Nord. Así destacaría las cualidades distintivas de sus suelos de safres y guijarros.
Sobre Domaine Santa Duc
Desde 1874, seis generaciones han contribuido con su experiencia única a moldear este viñedo de Gigondas. Es famoso desde la época romana por la potencia y la distinción de sus vinos tintos. Las variedades nobles de uva como Garnacha, Monastrel, Syrah y Cinsault forman el corazón de la identidad de la familia Gras. Esta se esfuerza por tratarlas con la máxima precisión y rigor.
Prácticas como la agricultura biodinámica, la cosecha en racimos enteros y la fermentación con levaduras autóctonas, son reflejo de un enfoque de vinificación respetuoso con la naturaleza y exigente. Este enfoque, transmitido de Yves Gras a su hijo Benjamín, también se refleja en sus viñedos en Châteauneuf-du-Pape, resultando en vinos que revelan cualidades fundamentales de excelencia: equilibrio, elegancia, pureza y profundidad.