Una botella de vino sospechosa en una tienda gourmet de Vietnam destapó una red criminal internacional. Una estafa vitivinícola en toda regla. Todo comenzó en marzo de 2023, cuando un turista español de vacaciones se encontró con un vino etiquetado como DOCa Rioja. Algo en la etiqueta no le cuadraba. Decidió comprarlo, llevarlo a España y analizarlo. El resultado fue claro: ni el vino, ni la etiqueta, ni el envase cumplían los estándares de la denominación.
Ese hallazgo inició la ‘Operación Epígrafe’. La Guardia Civil, en colaboración con Europol, Interpol y la policía de Vietnam, desmanteló un entramado que vendía vino falso en Asia. Siete personas de Valencia y Álava han sido investigadas por delitos de organización criminal, falsedad documental y estafa.
La investigación reveló que tres empresas exportaban vino en un formato no autorizado. Enviaban grandes cantidades de vino en ‘bag in box’, pero nunca procedente de La Rioja. Una vez en Vietnam, el líquido se embotellaba y etiquetaba de forma fraudulenta como si fuera DOCa Rioja. Un engaño a los consumidores y un golpe a la reputación de la denominación.
El fraude también llegó a China. Allí se encontró otra botella supuestamente de La Rioja. Esta vez, el vino sí procedía de la denominación, pero el etiquetado no cumplía con los estrictos requisitos del Consejo Regulador. La contraetiqueta, en cambio, era original y pertenecía a una bodega de Rioja Alavesa.
Las autoridades descubrieron que esta bodega habría colaborado con la red criminal. Exportó a China botellas etiquetadas como Rioja sin la debida autorización. Envió al menos un palé con 24.000 kilos de vino, aunque la investigación sigue abierta para determinar el total comercializado de manera fraudulenta.
Este escándalo pone en alerta a la industria del vino. Las falsificaciones afectan a la confianza de los consumidores y dañan la imagen de las denominaciones de origen. Ahora, las autoridades trabajan para esclarecer el impacto económico de la estafa y llevar a los responsables ante la justicia.